La agresión que sufrió Patricio Ledezma (19) a la salida de un boliche en Tafí del Valle sigue generando interrogantes. Hasta aquí se sabía que los jóvenes señalados habrían participado en otros dos incidentes, pero ahora se descubrió que podrían estar involucrados en un tercer hecho que se registró en Las Estancias.

“No estoy buscando que un inocente quede preso, simplemente que se sepa la verdad y que estos incidentes no ocurran nunca más. Si no se para todo esto, habrá una tragedia importante”, indicó Rodolfo Mazza, padre de Gastón, quien fue agredido en la villa turística catamarqueña.

Ledezma, ex jugador de Universitario, según la acusación de la fiscal Mónica García de Targa, fue atacado por un grupo de 15 jóvenes en las cercanías del boliche La Cañada. Por la agresión fueron detenidos Santiago Bagne (18) y César Máximo Carreras (19), quienes fueron procesados por lesiones graves en grado de tentativa, agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas en calidad de coautores, y trasladados al penal de Benjamín Paz.

A raíz de ese caso, trascendió que varios de los mencionados en esta causa podrían estar involucrados en otros dos hechos similares, en los que resultaron víctimas un jugador de Tucumán Lawn Tennis y otro de Jockey Club. Esos episodios no pasaron de ser una versión, ya que no se sabe si se registraron en Tafí del Valle o en Las Estancias. Al menos en esta provincia no habrían sido denunciados o, por lo menos, no se conoció que haya una presentación formal.

El otro hecho

Sí se confirmó el caso Mazza, que se registró el 13 de enero. “Mi hijo se fue a bailar al boliche de esa localidad. A la salida, como lo hacen todos, se fueron a un río cercano. Cuando estaban ahí, una camioneta blanca dio marcha atrás y tiró su moto al suelo. Él le recriminó y del vehículo se bajaron seis jóvenes que lo comenzaron a golpear. No recibió un castigo más duro porque, como pudo, evitó que lo tiraran al suelo”, relató el padre de la víctima.

Video: marchan en Concepción para pedir la liberación de uno de los detenidos por el ataque en Tafí del Valle

El joven volvió a su Concepción natal para contarle a su familia lo que le había ocurrido. Se presentaron en la comisaría de esa ciudad para denunciar el caso, pero no quisieron tomarle la denuncia porque el hecho se había registrado en otra provincia. “Volvimos a casa y, con la ayuda de inteligencia artificial, descubrimos que sí debían hacerlo para que actuara una fiscalía y luego se enviara la causa a Catamarca. Les explicamos esa situación y aceptaron nuestro pedido”, relató Rodolfo Mazza.

El denunciante explicó que su hijo pudo saber que los agresores eran oriundos de Concepción, aunque desconocía sus nombres. “Varios de sus amigos aportaron las identidades, que fueron las que incorporamos en la denuncia. Insisto: queremos que se investigue a fondo, no que se encierre a inocentes para decir que se está haciendo algo”, explicó Mazza.

Sin embargo, el padre del joven agredido se mostró escéptico respecto del avance de la causa. “Estuvimos esperando novedades, pero me dijeron que recién hoy enviarían el expediente desde la fiscalía. Queremos que se haga justicia, pero también que estos incidentes no se repitan”, finalizó.

Novedad

En medio de la polémica causa, en la cuenta que abrieron los allegados de Bagne, se difundió un nuevo video en el que se observa claramente que el joven no sólo intentó detener la pelea, sino que además protegió a Ledezma para que no le siguieran pegando. No se confirmó si ese material ya fue incorporado formalmente al expediente.

Ataque en Tafí del Valle: los acusados fueron trasladados al penal de Benjamín Paz

Este acusado, según trascendió en la causa, fue el único de los jóvenes señalados que se comunicó con la víctima para pedirle disculpas y ofrecerle ayuda. Aún así, por pedido del Ministerio Público -que aparentemente no contaba con esa evidencia- se solicitó que se le formularan cargos y que se le dictara la prisión preventiva.

Sus defensores, Gonzalo Azcárate y Macario Santamarina, anunciaron que utilizarán esa prueba para impugnar el fallo en una audiencia que se desarrollará mañana, con el objetivo de que recupere la libertad. Además, adelantaron que, cuando consigan más evidencias, tramitarán su sobreseimiento.

El origen: hay diferentes versiones sobre cómo se inició el ataque en el interior del boliche

En la investigación del ataque que sufrió Patricio Ledezma (19) en un boliche de Tafí del Valle surgió que hubo un incidente previo. El problema radica en que hay dos versiones sobre el origen del hecho.

La víctima, ex jugador de Universitario, declaró que había concurrido a bailar a “La Cañada”. Durante la madrugada, uno de sus amigos bailaba con una joven oriunda de Concepción. Su hermano, quien también fue señalado como uno de los agresores, se habría molestado por esa situación y, junto con otros jóvenes, le habría exigido que se alejara de ella. Se produjo entonces una trifulca en la que intervino Ledezma. El conflicto no pasó a mayores gracias a la intervención del personal de seguridad, que terminó expulsando del local a los jóvenes de Concepción.

Los allegados de los acusados aportaron una versión distinta. Indicaron que los amigos del denunciante se habrían propasado con la adolescente y que, por ese motivo, decidieron intervenir para ayudarla a salir de una situación que consideraron vergonzante. Hasta el momento, esa información no fue incorporada al expediente.

“Los dichos de Patricio como de sus amigos son coincidentes con la agresión en el boliche y seguramente el personal de seguridad acreditará eso. A Patricio y sus amigos no los sacaron”, dijo José María Molina, representante de la víctima. 

“Lo que pretendemos es ser objetivos y justos con lo que pasó. Queremos que responsabilice a todos los que formaron parte de la agresión. No debemos dejar de pasar por alto que no hay justificativo para que se agreda de esa manera”, finalizó.

Tribunales: la detención de otros dos sospechosos y demoras generan polémicas en la causa

Los investigadores están realizando un importante esfuerzo para sumar indicios en una causa que, desde un comienzo, presentó demoras. La madre de Patricio Ledezma denunció el caso el jueves 29 en la comisaría de Tafí del Valle. Al regir el sistema de denuncia digital, en el mismo momento en que la mujer realizó la presentación, el hecho debió haberse registrado en la Unidad de Decisión Temprana que el Ministerio Público tiene en el Centro Judicial Monteros.

El lunes a primera hora, cuando el caso ya había tomado estado público, la Policía presentó un pedido de allanamientos y detención contra Santiago Bagne y César Máximo Carreras. 

En un primer momento, la solicitud fue rechazada porque, según confiaron fuentes judiciales, los uniformados no habían presentado pruebas suficientes y ni siquiera habían entrevistado a la víctima.

Esa mañana, Ledezma fue interrogado por orden del fiscal Marcelo Leguizamón, pero como la exposición no habría sido completa, por la noche se realizó una ampliación de su declaración. Tras cumplir ese paso procesal, ya con la intervención de Mónica García de Targa, el Ministerio Público solicitó que se ordenara el arresto de los sospechosos, planteo que fue rápidamente avalado por el juez Javier Núñez Campero.

El martes, día en el que se detuvo a los jóvenes señalados y 96 horas después de haber sufrido el ataque, Ledezma fue revisado por un médico forense. “Varias de las marcas que tuve fueron desapareciendo por el tratamiento que me habían ordenado cumplir”, indicó la víctima en la audiencia realizada ayer.

Con el transcurso de los días, la Policía sumó nuevos indicios y solicitó ayer allanamientos y la detención de otros dos señalados en el caso, pero la fiscala García de Targa no los habría autorizado por considerar que los uniformados no habían aportado evidencias suficientes para que se los arrestara. José María Molina, representante legal del agredido, realizó el mismo planteo, pero hasta el cierre de esta edición no había trascendido qué decisión se tomó al respecto.

Los nombres de estos jóvenes se mantienen en reserva para no entorpecer la investigación ni frustrar eventuales medidas judiciales. Surgieron del análisis de los videos y de los dichos del propio César Máximo Carreras, quien los identificó cuando fue detenido por los policías que se presentaron el martes por la mañana en su domicilio.

Por otra parte, se confirmó que el miércoles un equipo de Delitos Telemáticos se trasladó hasta Tafí del Valle para analizar las cámaras de seguridad de la zona del boliche, en busca de indicios que permitan identificar a los integrantes del grupo que participaron del ataque.

Polémica en las redes: el caso está siendo ventilado en una cuenta de instagram

El caso de la agresión que sufrió Javier Ledezma llegó a las redes sociales. Allegados a uno de los acusados abrieron una cuenta en Instagram con el nombre 

“JusticiaPorSantiagoBagne”. A través de ese perfil convocaron a la marcha que se realizó ayer en la plaza principal de Concepción. En menos de 48 horas, la cuenta sumó más de 2.300 seguidores.

En el sitio, donde se pueden ver agradecimientos y citas textuales del gobernador Osvaldo Jaldo, también aparecen pedidos de colaboración para que dirigentes realicen gestiones a favor del procesado, que se encuentra alojado en el penal de Benjamín Paz. Entre los mencionados figuran el presidente Javier Milei; el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y el diputado nacional Federico Pelli, entre otros.También solicitaron la intervención del abogado Fernando Burlando (que tuvo una activa participación para que fueran condenados los rugbiers que mataron a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell a la salida de un boliche), aunque se descubrió que un estudio jurídico tucumano dejó un mensaje ofreciéndose a asesorar al joven, pese a que ya había designado como defensores a Gonzalo Azcárate y Macario Santamarina.

La cuenta también fue utilizada para que algunas personas publicaran videos de la víctima protagonizando peleas y aseguraran que, con la denuncia, lo único que buscaba era atención mediática para crecer en su carrera como productor musical.

Al mismo tiempo, otros usuarios cuestionaron esta iniciativa y sostuvieron que la única justicia que debería reclamarse es para el joven que fue agredido en Tafí del Valle.

La reacción de una madre: “Mi hijo separó y hoy está preso como si fuera un delincuente peligroso”

“Esto nace de la impotencia y de la injusticia. Mi hijo está detenido por un hecho en el que no tendría que estar”, afirmó Marisa Gómez. Según su relato, durante la audiencia de formulación de cargos la Fiscalía presentó testimonios que, a su entender, no logran ubicar a Santiago como agresor.

“Todo lo que se leyó fueron contradicciones. En ningún momento se dice que mi hijo golpea a alguien. Ni siquiera en los videos”, sostuvo. La mujer aseguró que las imágenes difundidas muestran a su hijo intentando intervenir para frenar la pelea.

“Él entra a separar, se ve claramente. Después se da la vuelta y se va. Sin embargo, hoy está preso, como si fuera un delincuente peligroso”, expresó.

Habló la madre de uno de los detenidos por el ataque en Tafí del Valle: "Mi hijo entró a separar y hoy está preso como un delincuente"

Uno de los ejes centrales del reclamo familiar apunta a la desproporción entre las lesiones constatadas y la gravedad de la imputación. Gómez insistió en que el informe médico habla de un moretón y un rasguño, mientras que la causa se investiga como tentativa de homicidio. “Si realmente hubieran querido matarlo entre tantas personas, no estaría caminando ni subiendo videos al otro día”, argumentó. También rechazó de plano la asociación de su hijo con el rugby, un punto que se instaló con fuerza en el debate público. “Mi hijo no juega al rugby, no pertenece a ningún club. Hace otro deporte. El vínculo con los demás chicos es que fueron compañeros de la escuela. Concepción es chica, acá todos se conocen”, explicó. En su testimonio, Gómez brindó además un relato detallado del allanamiento realizado en su domicilio, al que calificó como “violento y excesivo”. Según contó, el operativo se llevó adelante cuando Santiago no se encontraba en la vivienda. “Rompieron la reja y la puerta, entraron gritando, me tiraron al piso, me apuntaron con armas. Eran muchas personas del Grupo Cero. Buscaban sangre, revisaban todo. Yo estaba sola”, relató. La mujer aseguró que nunca se resistió y que, de haber tocado el timbre, ella misma habría abierto la puerta. De acuerdo con su versión, Santiago estaba trabajando con su padre en el campo y se presentó voluntariamente al ser avisado. “Entró caminando, entregó su teléfono, dio la clave. Nunca se negó a nada”, remarcó. “Nosotros no defendemos la violencia”, insistió Marisa Gómez. “Defendemos la justicia. Y creemos que hoy se está juzgando a mi hijo más por lo mediático que por las pruebas”.